LA ULTIMA CANCIÓN CAPITULO 3
“Las siguientes semanas fueron muy especiales y diferentes. Tomoya seguía haciéndome rabiar, pero de una forma muy dulce, me invitaba continuamente a salir por ahí a pasear, a tomar algo en una cafetería, al karaoke, me hacia reír continuamente…en aquel entonces no me daba cuenta, pero Tomoya me gustaba y a los ojos de todos ya éramos una pareja aunque realmente yo no hubiese aceptado ser su novia, cada vez que alguien en el instituto me decía que Tomoya era mi novio o algo similar yo simplemente contestaba, que ni me gusta, que solo éramos amigos. Poco a poco fui dándome cuenta de todo lo bueno que tenía Tomoya. Era un chico muy alto, con físico de atleta, con un lindo rostro, muy animado y charlatán, divertido… era imposible aburrirse estando con él. Para cuando fui consciente de todo esto ya no había vuelta atrás, yo me estaba enamorando perdidamente de Tomoya, pero nunca lograba confesárselo, porque cada vez que lo intentaba él me interrumpía con alguna de sus tontería y al final no terminaba con mi confesión. Pero un día como cualquier otro en un karaoke.”
-flashback-
-¡waaaah! En serio Ayumi, cantas genial, tienes una voz preciosa, deberías dedicarte a ello.
Ayumi se puso tan roja que parecía un tomate.
-Tampoco lo hago tan bien, para mi cantar profesionalmente sería un sueño hecho realidad, pero no creo que sea posible nunca, además seguro que tú también podrías dedicarte a ello, tu voz es muy buena
-Bueno pues voy a utilizar el encanto de mi voz para que te enamores de mi y aceptes ser mi novia. Mmm… voy a cantar 1/3 no junjô na kanjô de Siam Shade que se que te gusta mucho.
Ayumi lo observo embobada mientras cantaba esa canción que a ella tanto le gustaba y con la que siempre soñaba que se le declararan y así era, en parte. En cuanto Tomoya termino de cantar Ayumi no pudo controlar un impulso y lo beso en los labios.
-buah! Si lo llego a saber te la hubiera cantado hace tiempo. Entonces, ¿quieres ser mi novia?
-Tonto, ¿hace falta preguntarlo?
-Te juro que no te arrepentirás de esto, me has hecho el hombre más feliz de este mundo y yo te voy a hacer la mujer más feliz, ya lo verás.
-fin del flashack-
“El tiempo siguió adelante y nosotros estábamos cada vez más y más unidos. Discutíamos mucho, pero eso nos hacia felices a su vez porque cuando discutíamos era por las mismas bromas que siempre me había gastado Tomoya y cuando nos reconciliábamos nos uníamos aun más, aunque también había alguna cosas más. Hasta que comencé a salir oficialmente con Tomoya, no fui consciente de lo popular que era Tomoya entre las chicas y me ponía celosa en seguida porque pensaba que un chico tan guapo y popular no podía estar enamorado de mi y me surgían muchas dudas. Y yo siendo como era muy directa, no me cortaba y se lo decía directamente.”
-flashback-
-Oye Tomoya, ¿esas chicas del otro insti que han venido a verte hoy no se han tomado demasiadas confianzas contigo? No me parece bien que dejes a chicas que a penas conoces se comporten así, no me parece muy normal. Además tú tienes novia.
-ajá y… esa novia no estará celosa ¿no?
Una Ayumi de morros afirmaba.
-Tonta, para mí esas chicas no significan nada, yo solo tengo ojos para ti.
-fin del flashback-
“Esa era una conversación o discusión, según a ojos de quien, que repetiamos muy a menudo, pero cada vez que Tomoya me decía eso mi corazón saltaba de alegría. Ojalá todo hubiera seguido así siempre, porque aquel tiempo fue el más feliz de mi vida.”
Continuará…